Las calles de Oruro encierran una serie de historias, que gracias a la oralidad no se pierden en el tiempo. De entre todas estas el caminar por la vieja arteria Junín del casco viejo de la ciudad, sobre todo cerca de la media noche, causa una serie de sensaciones, pues brisa helada corre soplando tenuemente a los ocasionales transeúntes, como un resabio de aterradores y demoniacos incidentes que fueron atenuados por la Cruz Verde, actualmente depositada en el Santuario de la Virgen del Socavón.
La calle Junín de Oruro es el depositario al aire libre de una serie de relatos transmitidos de generación en generación, historias que en definitiva erizan los pelos de la piel.
Esta vía es en realidad una de las más antiguas de la ciudad, fundada el 1 de noviembre de 1606, por el oidor de la Real Audiencia de Charcas, Manuel de Castro y Padilla, como un centro minero de plata en la región de los Urus, con el nombre de "Villa de San Felipe de Austria" en honor al monarca español Felipe III.
La "Junín" circunda a una cuadra, la Plaza de Armas 10 Febrero, paralela a la calle Adolfo Mier, tomando en cuenta la planificación urbanística por dameros, método que utilizaron los españoles para la fundación de los asentamientos coloniales, que tomaban en cuenta una estructura que se desarrolle en torno al centro político y administrativo, con instituciones en la actualidad como los gobiernos autónomos del Municipio y del Departamento de Oruro.
Según investigaciones del historiador Ángel Torres Sejas, el denominativo primigenio a estas calles era otorgado en base a la actividad que se desarrollaba en ellas, como el caso de la vía rotulada como La Plata, en la que estaba ubicado el edificio de las cajas reales o recaudación de los quintos para el Rey, por tanto se llamaba "La Nueva" o de las "Cajas Reales".
En este contexto, la ahora calle Junín, denominada así en honor a la batalla del mismo nombre librada en Perú, uno de los últimos enfrentamientos para la independencia de América, llevaba el rótulo de "Cruz Verde", en alusión a los hechos tenebrosos que se suscitaban.
Son muchos los relatos que tienen como origen a esta estrecha vía, sobre todo desde el Socavón hasta la calle 6 de Octubre, pero primero centrémonos en las historias de la famosa Cruz Verde, pues también existen varias interpretaciones de este elemento sacro, utilizado por la Iglesia Católica en el periodo de la Inquisición. De hecho, una de las calles de esa época en Madrid, España, lleva ese nombre, precisamente por ese símbolo.
Una de ellas sostiene que en la época de la colonia, se produjo un amorío prohibido y tormentoso entre un médico peruano proveniente de Lima con su comadre, hecho que provocó que de uno de los socavones del Pie de Gallo, a la media noche salga una carreta de fuego guiada por el demonio para bajar la empedrada calle Junín hasta su domicilio, para llevárselos a los mismísimos avernos.
Esta escalofriante escena se repetía noche tras noche, así que la población junto al estamento eclesial determinaron empotrar una Cruz Verde, para alejar esta imagen horrenda y aterradora, acompañada del ruido del viejo carruaje y de las pezuñas de negros corceles. Los relatos cuentan que a cualquier individuo que osaba caminar por esta calle, cuando las sombras de la noche la cubrían, se desmayaba, moría por el aterrador espectáculo o en algún caso era raptado por el carruaje endemoniado.
Otra de las historias, que fueron transmitidas oralmente sobre todo por personas mayores, refiere que en la calle Junín y La Plata existía una vivienda en la que moraba en soledad una beata. El carruaje fue visto por esta mujer que luego recibió la visita del cochero que resultó ser una especie de monje con el rostro cubierto por la capucha de su sotana, éste le dejó una bolsa que recogería al día siguiente, dejando de recomendación que no debía ver el contenido.
Pero más pudo la curiosidad, pues la mujer descubriría que tal escabrosa encomienda, era en realidad un miembro seccionado de un cuerpo humano. Por el desacato a lo encomendado por el espeluznante monje, tuvo que pagar un terrible costo, ya que fue trasladada inmediatamente en el carruaje hasta el fondo de los abismos.
Al margen de las historias relacionadas a la Cruz Verde, también cuentan que circula por la calle Junín y la Avenida Cívica, el alma de una mujer que espanta sobre todo a ebrios, pues primeramente se muestra con una beldad y luego aparece su rostro huesudo. Las personas que cuentan esta historia, argumentan que este fenómeno paranormal se habría suscitado porque por el sector se produjo un accidente en el que fallecieron varias personas.
Otro detalle curioso que circunda el sector de esta antigua calle, son dos antiquísimos cementerios en los que ahora se erigen edificios e infraestructuras, uno de ellos ubicado en entre la Washington y Presidente Montes y el otro al llegar a la popular 6 de Octubre. Estos antiguos emplazamientos levantan una serie de conjeturas sobre lo "pesada" que es la calle Junín, en otrora llamada Cruz Verde, espacio urbano que forma parte de la Alta Tierra de Oruro, tierra de leyendas, mitos y tradiciones ancestrales.
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viernes, 15 de febrero de 2013
martes, 7 de agosto de 2012
A la media noche, Oruro se convierte en escenario de historias y leyendas
A la media noche, Oruro se convirtió en un escenario distinto al que cotidianamente se ve, porque en un paseo realizado por el casco viejo desde las 23:00 horas hasta la 01:00 de la madrugada del 6 de agosto, se pudo escuchar versiones de las calles y viviendas del lugar que guardan historia y leyendas maravillosas.
El paseo comenzó en el antiguo Museo Histórico "Idelfonso Murguía", la caravana que partió con medio centenar de personas y concluyó con más de cien, se dividió en dos grupos, el primero a cargo de Maurice Cazorla y el segundo guiado por Jesús Elías, apoyados por Fabrizio Cazorla, el Arquitecto y docente de Turismo, David Bravo y Rodrigo Terán, quien hizo una tesis sobre "La Ruta de la Media Noche".
"Es una emoción ser partícipe de esta primera vez, porque en la historia de Oruro existen tantos puntos importantes que no se exploraron y hacer una inmersión mística, narrándola de una manera interesante es emocionante", señaló Ximena Sarmiento, quien formó parte de la comitiva.
La incursión que se realizó en la madrugada de ayer, es una brecha que deja abierto el imaginario de los que fueron parte de la caravana, además que estos narrarán la experiencia y atraerán a más interesados; pronto vendrán los turistas a conocer las historias maravillosas que encierran las calles y edificaciones de Oruro.
Sarmiento manifestó que lo que más le llamó la atención fue aquello que tiene que ver con las leyendas, es decir los cuentos de la viuda negra, los duendes, la cruz verde, la carroza de fuego, "muy interesante", dijo.
"Una iniciativa maravillosa, todas las leyendas que se tejen en torno a la ciudad y como los organizadores decían (Maurice Cazorla), a partir de las historias, es ver cada esquina de forma diferente, encariñarnos y cuidarlas un poco más, e identificarnos más con la ciudad", dijo el viceministro de Comunicaciones, Sebastián Michel.
A la autoridad gubernamental le llamó la atención "la vinculación de la maldición, de cualquier forma la construcción de imaginarios urbanos siempre hacen que la gente se apropie más de la ciudad y se identifique, porque el resto son estructuras, la articulación y la verdadera integración de la ciudad es a partir de la construcción de imaginarios".
El paseo comenzó en el antiguo Museo Histórico "Idelfonso Murguía", la caravana que partió con medio centenar de personas y concluyó con más de cien, se dividió en dos grupos, el primero a cargo de Maurice Cazorla y el segundo guiado por Jesús Elías, apoyados por Fabrizio Cazorla, el Arquitecto y docente de Turismo, David Bravo y Rodrigo Terán, quien hizo una tesis sobre "La Ruta de la Media Noche".
"Es una emoción ser partícipe de esta primera vez, porque en la historia de Oruro existen tantos puntos importantes que no se exploraron y hacer una inmersión mística, narrándola de una manera interesante es emocionante", señaló Ximena Sarmiento, quien formó parte de la comitiva.
La incursión que se realizó en la madrugada de ayer, es una brecha que deja abierto el imaginario de los que fueron parte de la caravana, además que estos narrarán la experiencia y atraerán a más interesados; pronto vendrán los turistas a conocer las historias maravillosas que encierran las calles y edificaciones de Oruro.
Sarmiento manifestó que lo que más le llamó la atención fue aquello que tiene que ver con las leyendas, es decir los cuentos de la viuda negra, los duendes, la cruz verde, la carroza de fuego, "muy interesante", dijo.
"Una iniciativa maravillosa, todas las leyendas que se tejen en torno a la ciudad y como los organizadores decían (Maurice Cazorla), a partir de las historias, es ver cada esquina de forma diferente, encariñarnos y cuidarlas un poco más, e identificarnos más con la ciudad", dijo el viceministro de Comunicaciones, Sebastián Michel.
A la autoridad gubernamental le llamó la atención "la vinculación de la maldición, de cualquier forma la construcción de imaginarios urbanos siempre hacen que la gente se apropie más de la ciudad y se identifique, porque el resto son estructuras, la articulación y la verdadera integración de la ciudad es a partir de la construcción de imaginarios".
jueves, 9 de febrero de 2012
Cultura de Oruro nace de las entrañas de la tierra
El paseo para entrar hacia el centro de la Tierra obliga a primero ingresar al templo de la Virgen del Socavón cuya imagen pintada recibe a los visitantes.
El Museo Sacro Minero “Socavón” tiene su puerta de ingreso dentro el templo. Es como entrar a cualquier otra mina , por un pasillo angosto y húmedo, se bajan gradas y hay cuerdas e iluminación para asegurar el descenso.
A poco del ingreso lo primero que se observa es la recreación de la leyenda del “Chiru Chiru” que está postrado en el suelo y de fondo está la Virgen del Socavón.
Más allá se encuentra la primera imagen del Tío, es pequeña, rojiza, rodeada de coca y cigarros ofrecidos por los visitantes que cumpliendo con el ritual le piden permiso para ingresar.
“Como los mineros ingresan a la mina a trabajar le piden permiso con las costumbres andinas de ofrecerle coca y alcohol”, explica el guía del museo, Desiderio Ventura.
Durante el recorrido, en pasados días, algunos niños turistas le ofrecieron dulces al Tío entendiendo que había que pedirle permiso con una ofrenda para entrar a la montaña y al no tener ni coca ni alcohol, le ofrecieron sus manjares.
Hay en total tres imágenes del denominado Tío. Según el guía, por lo general, son figuras hechas con greda por los mineros para tener una figura a la cual acercarse para pedir permiso de entrar a la montaña. La figura más grande está hace ocho años ahí, es de yeso y fue hecha por un artesano que baila en una diablada. La imagen de greda, deteriorada por la humedad, tiene 11 años.
Visitar el museo lleva a 150 metros bajo tierra. El olor de las rocas se impregna y acompaña durante el recorrido
Las fotografías y elementos antiguos remontan a la explotación del mineral y la de sus trabajadores, cuando los mineros tenían salarios entre Bs 85 y 90.
“¡Ah! ¿En serio?”, exclama una visitante argentina al oir éste y otros aspectos que denotaban la explotación hasta antes de la Revolución de Chicago en 1886.
El guía del museo cuenta que los mineros ingresaban a la mina los lunes y salían el sábado. Cada uno tenía provisiones que consistían en pito (harina de trigo), agua y algunos otros alimentos que les permitían vivir en la semana, los días miércoles tenía un par de horas para ir a comprar o llevar lo que les faltaba. Después fue modificándose el sistema de trabajo y respetando las 8 horas con tres turnos. “Porque en la mina se trabaja las 24 horas”, aclara Ventura.
LA COPAJIRA El olor de la “copajira” es perfecto para comprender que trabajar dentro la mina por días sin salir tiene consecuencias y dejan secuelas en los mineros como el conocido “mal de mina”.
La copajira es la mezcla de azufre, silicio y calcio que produce una especie de polvillo que al ser aspirado por la gente llega a producir la silicosis o mal de mina, una enfermedad en los pulmones que aqueja a los trabajadores de las minas.
CERCA DEL CARNAVAL En días previos al carnaval la actividad comienza a ser mayor y aunque el recorrido al interior de la mina es el mismo, los turistas, extranjeros o de otras ciudades de Bolivia, que toman contacto con los encargados del museo, pueden conocer más de las prácticas ancestrales.
Ventura explica que por lo general se organiza el “pijcheo”, los turistas se reúnen en círculo cerca a la figura del Tío al interior de la mina y mientras escuchan las explicaciones de los guías mastican la hoja de coca y hacen ofrendas.
Apuntes.
El “Tío” no es el Diablo
Aunque las imágenes son similares a las que se identifican como el demonio (cuernos y cola), el guía del museo aclara que “el Tío de la mina no es el diablo” sino que se trata de una representación hecha por los mineros para tener una figura a quien agradecerle y pedirle permiso para trabajar en la mina. Le llaman Tío porque se hace una relación de parentesco, como si fuera el hermano de la Pachamama (Madre Tierra).
El “Chiru Chiru”
Existen versiones sobre el también Nina Nina. Se dice que su nombre era Anselmo Belarmino y que él se dedicaba a robar y lo que obtenía lo repartía entre la gente necesitada. Comentaban que “tenía una protección divina”. Pero un día, robó a una familia necesitada y fue sorprendido y herido con un puñal. Invocó a su protectora y lo condujo cerca de la mina. La gente que halló el cuerpo también encontró una imagen pintada de la Virgen a la que llamó del Socavón por hallarla cerca de la mina.
La ciudad refleja la “Obra Maestra” del carnaval
La ciudad de Oruro refleja por todos lados, de norte a sur, la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, como la Unesco ha declarado al Carnaval de Oruro el año 2001.
Por todos lados, en las calles y avenidas de Oruro, resaltan las alegorías folklóricas que hacen referencia al carnaval. Las pinturas de caretas y máscaras de diablos y morenos, monumentos y réplicas de danzas folklóricas de Bolivia se exhiben en los paseos.
La avenida Luis Espinal, que conduce a la salida hacia La Paz, guía hasta un paseo de danza hecha monumento. Un diablo, un toba, un caporal son parte de quienes dan la bienvenida a la tierra del folklore donde la presentación, también en monumento, es un casco de minero.
DANZA Afuera del templo del Socavón se encuentra una fraternidad de morenada con jóvenes mujeres que lucen coloridas y brillosas polleras cortas, las cholas tienen polleras largas combinadas con colores vivos y los varones con “barrillitos” (el traje con varios pollerines adornados) y máscaras llamativas. Es la fraternidad que le pone el toque a un video musical de Llajtaymanta. Y es que cerca del Carnaval un grupo folklórico nacional graba su video clip teniendo como fondo el Socavón, además de la avenida Cívica y parte de la ciudad de Oruro que se aprecia desde el mismo lugar.
En las noches, en las calles, se ven grupos de fraternos ensayando distintas danzas para la Entrada del 18 de febrero que en Oruro se caracteriza por la fe en la “Mamita”, como le dicen a la Virgen del Socavón.
Las charlas de jóvenes son en torno al carnaval y reservas de graderías por donde será la Entrada. “Ya me da ganas de bailar cuando escucho morenada”, comentan entre ellos.
Los Arenales, el Sapo y otros símbolos de la leyenda
Atractivos místicos como los Arenales, el Sapo y la Víbora son los símbolos de la leyenda que cuenta que una legión destructora conformada por el Sapo, la Víbora y millares de hormigas buscaba exterminar por mandato de Huari a los Urus acusados de creer en otros dioses “olvidándose de él”, los pobladores de esa región. Pero el poder de una Ñusta los derrotó.
LOS ARENALES La leyenda señala que las hormigas fueron convertidas en arena. Ahora los Arenales es un atractivo turístico que está ubicado en la zona de Cochiraya, al noroeste de la ciudad, no muy lejos del monumento del casco de minero.
El clima frígido y vientos no son limitantes. Las dunas de arena dejan a la imaginación de los visitantes los juegos. Es uno de los lugares preferidos por los turistas para fotografiar.
En época de Semana Santa, estas arenas son la base para artistas que hacen monumentos gigantes alusivos a la fecha religiosa.
EL SAPO Según la leyenda el Sapo fue convertido en piedra. El monumento está en el norte de la ciudad.
Una pequeña plazuela alberga a una piedra que es la representación del anfibio petrificado, la piedra tiene una forma similar a la de un sapo, delante existe un monumento que imita a la figura real del animal.
Se cuenta que en la década del 60 un militar que era autoridad en Oruro hizo explotar en pedazos al sapo petrificado, esto derivó en conflictos y se repuso con el monumento que existe.
En el lugar la piedra parece quemada. Está así porque en los días de carnaval y los primeros viernes de mes las visitas llegan con k’oas a manera de ofrenda.
LA VÍBORA En una colina, en el lado suroeste de la ciudad está la Víbora, Cuentan que la Ñusta partió a la víbora lanzando un rayo y que también la petrificó.
En el lugar se aprecia la imagen que se ve como una roca con forma de víbora dividida por la mitad. La formación rocosa, también por las k’oas, tiene restos de los rituales, las cenizas le dan otra imagen atractiva al lugar.
Hay miradores que permiten observar el otro lado de la ciudad de Oruro, tras del Socavón.
LA VIRGEN La leyenda relata que posteriormente la Ñusta apareció para consolidarse como la Patrona de Oruro y como agradecimiento los Urus habían decidido vestirse de diablos, personificando a Huari, para rendirle pleitesía y convertirse en devotos a la Ñusta que se dice que era la Virgen del Socavón. Y así comenzó la manifestación cultural del Carnaval de Oruro.
El Museo Sacro Minero “Socavón” tiene su puerta de ingreso dentro el templo. Es como entrar a cualquier otra mina , por un pasillo angosto y húmedo, se bajan gradas y hay cuerdas e iluminación para asegurar el descenso.
A poco del ingreso lo primero que se observa es la recreación de la leyenda del “Chiru Chiru” que está postrado en el suelo y de fondo está la Virgen del Socavón.
Más allá se encuentra la primera imagen del Tío, es pequeña, rojiza, rodeada de coca y cigarros ofrecidos por los visitantes que cumpliendo con el ritual le piden permiso para ingresar.
“Como los mineros ingresan a la mina a trabajar le piden permiso con las costumbres andinas de ofrecerle coca y alcohol”, explica el guía del museo, Desiderio Ventura.
Durante el recorrido, en pasados días, algunos niños turistas le ofrecieron dulces al Tío entendiendo que había que pedirle permiso con una ofrenda para entrar a la montaña y al no tener ni coca ni alcohol, le ofrecieron sus manjares.
Hay en total tres imágenes del denominado Tío. Según el guía, por lo general, son figuras hechas con greda por los mineros para tener una figura a la cual acercarse para pedir permiso de entrar a la montaña. La figura más grande está hace ocho años ahí, es de yeso y fue hecha por un artesano que baila en una diablada. La imagen de greda, deteriorada por la humedad, tiene 11 años.
Visitar el museo lleva a 150 metros bajo tierra. El olor de las rocas se impregna y acompaña durante el recorrido
Las fotografías y elementos antiguos remontan a la explotación del mineral y la de sus trabajadores, cuando los mineros tenían salarios entre Bs 85 y 90.
“¡Ah! ¿En serio?”, exclama una visitante argentina al oir éste y otros aspectos que denotaban la explotación hasta antes de la Revolución de Chicago en 1886.
El guía del museo cuenta que los mineros ingresaban a la mina los lunes y salían el sábado. Cada uno tenía provisiones que consistían en pito (harina de trigo), agua y algunos otros alimentos que les permitían vivir en la semana, los días miércoles tenía un par de horas para ir a comprar o llevar lo que les faltaba. Después fue modificándose el sistema de trabajo y respetando las 8 horas con tres turnos. “Porque en la mina se trabaja las 24 horas”, aclara Ventura.
LA COPAJIRA El olor de la “copajira” es perfecto para comprender que trabajar dentro la mina por días sin salir tiene consecuencias y dejan secuelas en los mineros como el conocido “mal de mina”.
La copajira es la mezcla de azufre, silicio y calcio que produce una especie de polvillo que al ser aspirado por la gente llega a producir la silicosis o mal de mina, una enfermedad en los pulmones que aqueja a los trabajadores de las minas.
CERCA DEL CARNAVAL En días previos al carnaval la actividad comienza a ser mayor y aunque el recorrido al interior de la mina es el mismo, los turistas, extranjeros o de otras ciudades de Bolivia, que toman contacto con los encargados del museo, pueden conocer más de las prácticas ancestrales.
Ventura explica que por lo general se organiza el “pijcheo”, los turistas se reúnen en círculo cerca a la figura del Tío al interior de la mina y mientras escuchan las explicaciones de los guías mastican la hoja de coca y hacen ofrendas.
Apuntes.
El “Tío” no es el Diablo
Aunque las imágenes son similares a las que se identifican como el demonio (cuernos y cola), el guía del museo aclara que “el Tío de la mina no es el diablo” sino que se trata de una representación hecha por los mineros para tener una figura a quien agradecerle y pedirle permiso para trabajar en la mina. Le llaman Tío porque se hace una relación de parentesco, como si fuera el hermano de la Pachamama (Madre Tierra).
El “Chiru Chiru”
Existen versiones sobre el también Nina Nina. Se dice que su nombre era Anselmo Belarmino y que él se dedicaba a robar y lo que obtenía lo repartía entre la gente necesitada. Comentaban que “tenía una protección divina”. Pero un día, robó a una familia necesitada y fue sorprendido y herido con un puñal. Invocó a su protectora y lo condujo cerca de la mina. La gente que halló el cuerpo también encontró una imagen pintada de la Virgen a la que llamó del Socavón por hallarla cerca de la mina.
La ciudad refleja la “Obra Maestra” del carnaval
La ciudad de Oruro refleja por todos lados, de norte a sur, la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, como la Unesco ha declarado al Carnaval de Oruro el año 2001.
Por todos lados, en las calles y avenidas de Oruro, resaltan las alegorías folklóricas que hacen referencia al carnaval. Las pinturas de caretas y máscaras de diablos y morenos, monumentos y réplicas de danzas folklóricas de Bolivia se exhiben en los paseos.
La avenida Luis Espinal, que conduce a la salida hacia La Paz, guía hasta un paseo de danza hecha monumento. Un diablo, un toba, un caporal son parte de quienes dan la bienvenida a la tierra del folklore donde la presentación, también en monumento, es un casco de minero.
DANZA Afuera del templo del Socavón se encuentra una fraternidad de morenada con jóvenes mujeres que lucen coloridas y brillosas polleras cortas, las cholas tienen polleras largas combinadas con colores vivos y los varones con “barrillitos” (el traje con varios pollerines adornados) y máscaras llamativas. Es la fraternidad que le pone el toque a un video musical de Llajtaymanta. Y es que cerca del Carnaval un grupo folklórico nacional graba su video clip teniendo como fondo el Socavón, además de la avenida Cívica y parte de la ciudad de Oruro que se aprecia desde el mismo lugar.
En las noches, en las calles, se ven grupos de fraternos ensayando distintas danzas para la Entrada del 18 de febrero que en Oruro se caracteriza por la fe en la “Mamita”, como le dicen a la Virgen del Socavón.
Las charlas de jóvenes son en torno al carnaval y reservas de graderías por donde será la Entrada. “Ya me da ganas de bailar cuando escucho morenada”, comentan entre ellos.
Los Arenales, el Sapo y otros símbolos de la leyenda
Atractivos místicos como los Arenales, el Sapo y la Víbora son los símbolos de la leyenda que cuenta que una legión destructora conformada por el Sapo, la Víbora y millares de hormigas buscaba exterminar por mandato de Huari a los Urus acusados de creer en otros dioses “olvidándose de él”, los pobladores de esa región. Pero el poder de una Ñusta los derrotó.
LOS ARENALES La leyenda señala que las hormigas fueron convertidas en arena. Ahora los Arenales es un atractivo turístico que está ubicado en la zona de Cochiraya, al noroeste de la ciudad, no muy lejos del monumento del casco de minero.
El clima frígido y vientos no son limitantes. Las dunas de arena dejan a la imaginación de los visitantes los juegos. Es uno de los lugares preferidos por los turistas para fotografiar.
En época de Semana Santa, estas arenas son la base para artistas que hacen monumentos gigantes alusivos a la fecha religiosa.
EL SAPO Según la leyenda el Sapo fue convertido en piedra. El monumento está en el norte de la ciudad.
Una pequeña plazuela alberga a una piedra que es la representación del anfibio petrificado, la piedra tiene una forma similar a la de un sapo, delante existe un monumento que imita a la figura real del animal.
Se cuenta que en la década del 60 un militar que era autoridad en Oruro hizo explotar en pedazos al sapo petrificado, esto derivó en conflictos y se repuso con el monumento que existe.
En el lugar la piedra parece quemada. Está así porque en los días de carnaval y los primeros viernes de mes las visitas llegan con k’oas a manera de ofrenda.
LA VÍBORA En una colina, en el lado suroeste de la ciudad está la Víbora, Cuentan que la Ñusta partió a la víbora lanzando un rayo y que también la petrificó.
En el lugar se aprecia la imagen que se ve como una roca con forma de víbora dividida por la mitad. La formación rocosa, también por las k’oas, tiene restos de los rituales, las cenizas le dan otra imagen atractiva al lugar.
Hay miradores que permiten observar el otro lado de la ciudad de Oruro, tras del Socavón.
LA VIRGEN La leyenda relata que posteriormente la Ñusta apareció para consolidarse como la Patrona de Oruro y como agradecimiento los Urus habían decidido vestirse de diablos, personificando a Huari, para rendirle pleitesía y convertirse en devotos a la Ñusta que se dice que era la Virgen del Socavón. Y así comenzó la manifestación cultural del Carnaval de Oruro.
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martes, 29 de noviembre de 2011
Milena Montaño Cavero de Escobar Leyendas Orureñas y Destellos de Ocaso, obras escritas con pasión
Con un sentimiento de quirquincho, nacieron "Leyendas Orureñas" y "Destellos de Ocaso", inspiradas en lugares y circunstancias diferentes que fueron escritas por Milena Montaño Cavero de Escobar, por la pasión que siente por la tierra que le acogió hace aproximadamente veinte años y que le dio la posibilidad de tener una familia de la cual se siente muy orgullosa.
De esta manera describe la escritora su trabajo literario, plasmado en las dos obras que presentó ayer en horas de la noche en el salón Primer Centenario de la Cámara de Comercio, en presencia de invitados especiales e intelectuales que gustan y apoyan a la cultura, la literatura y otros aspectos relacionados al arte.
Durante el acto de presentación, la autora de las dos obras explicó que las leyendas plasmadas en su libro son creaciones propias e inéditas y no recopilaciones, las mismas fueron inspiradas en lugares y circunstancias especiales como el caso de la primera leyenda titulada "En el Lago Poopó" que fue escrita un día cualquiera al caer la tarde, cuando sus frías aguas se comían el sol.
La segunda leyenda, se refiere a un pozo ubicado en la zona Sur y que es denominado como Incapozo; cuyo nombre no le dijo nada, pero que fue una invitación que le hizo el agua que brotaba de ese lugar, del que no se conoce nada y que descubrió su misterio a través de los comentarios de las personas del lugar, que fueron un aporte con datos reales o fantásticos.
Otra de las leyendas se refiere a los arenales de la zona Norte, cuando visitó el lugar en Semana Santa, para admirar las esculturas que realizan artistas plásticos y al hundir sus pasos en el hábitat del quirquincho, le brotaron las ideas en base a este pequeño animal.
Mientras tanto el poemario "Destellos de Ocaso", nació como un canto a través de versos, las glorias, la historia y devoción de Oruro, inspiradas en la Virgen del Socavón; versos al Faro del Conchupata, ícono de nuestra ciudad; hace alusión a la Diablada, danza emblemática que cautiva a propios y extraños.
Además descubrió la cara de la ciudad después de la fastuosa fiesta del Carnaval, versos dedicados a la naturaleza, versos de amor y desamor que es del gusto de las personas que se identifican con las mismas por sus experiencias y vivencias.
"Yo que nací entre los viñedos y parrales, entre durazneros y granadales, elegí asentarme en los arenales y me siento feliz de haberme convertido en una alegre quirquincha. Aquí en esta tierra orureña fui bendecida con el nacimiento de la persona que más amo en la vida, mi hija" refirió la escritora.
Esta es la forma cómo se presenta para que la población tenga conocimiento que existen personas que al no haber nacido en Oruro, se sienten más quirquinchas que muchos que nacieron en esta tierra, a la que rinde homenaje en sus 405 años de fundación.
La valoración del libro Leyendas Orureñas, la realizó Fabricio Cazorla; del poemario Destellos de Ocaso, Benjamín Chávez Camacho y la bienvenida en representación del directorio de la Cámara de Comercio, estuvo a cargo de Magda Suaznábar de Sequeira.
De esta manera describe la escritora su trabajo literario, plasmado en las dos obras que presentó ayer en horas de la noche en el salón Primer Centenario de la Cámara de Comercio, en presencia de invitados especiales e intelectuales que gustan y apoyan a la cultura, la literatura y otros aspectos relacionados al arte.
Durante el acto de presentación, la autora de las dos obras explicó que las leyendas plasmadas en su libro son creaciones propias e inéditas y no recopilaciones, las mismas fueron inspiradas en lugares y circunstancias especiales como el caso de la primera leyenda titulada "En el Lago Poopó" que fue escrita un día cualquiera al caer la tarde, cuando sus frías aguas se comían el sol.
La segunda leyenda, se refiere a un pozo ubicado en la zona Sur y que es denominado como Incapozo; cuyo nombre no le dijo nada, pero que fue una invitación que le hizo el agua que brotaba de ese lugar, del que no se conoce nada y que descubrió su misterio a través de los comentarios de las personas del lugar, que fueron un aporte con datos reales o fantásticos.
Otra de las leyendas se refiere a los arenales de la zona Norte, cuando visitó el lugar en Semana Santa, para admirar las esculturas que realizan artistas plásticos y al hundir sus pasos en el hábitat del quirquincho, le brotaron las ideas en base a este pequeño animal.
Mientras tanto el poemario "Destellos de Ocaso", nació como un canto a través de versos, las glorias, la historia y devoción de Oruro, inspiradas en la Virgen del Socavón; versos al Faro del Conchupata, ícono de nuestra ciudad; hace alusión a la Diablada, danza emblemática que cautiva a propios y extraños.
Además descubrió la cara de la ciudad después de la fastuosa fiesta del Carnaval, versos dedicados a la naturaleza, versos de amor y desamor que es del gusto de las personas que se identifican con las mismas por sus experiencias y vivencias.
"Yo que nací entre los viñedos y parrales, entre durazneros y granadales, elegí asentarme en los arenales y me siento feliz de haberme convertido en una alegre quirquincha. Aquí en esta tierra orureña fui bendecida con el nacimiento de la persona que más amo en la vida, mi hija" refirió la escritora.
Esta es la forma cómo se presenta para que la población tenga conocimiento que existen personas que al no haber nacido en Oruro, se sienten más quirquinchas que muchos que nacieron en esta tierra, a la que rinde homenaje en sus 405 años de fundación.
La valoración del libro Leyendas Orureñas, la realizó Fabricio Cazorla; del poemario Destellos de Ocaso, Benjamín Chávez Camacho y la bienvenida en representación del directorio de la Cámara de Comercio, estuvo a cargo de Magda Suaznábar de Sequeira.
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lunes, 14 de noviembre de 2011
Develando las ruinas del primer Calvario del "Pie de Gallo"
¿Por qué denominamos Calvario?
"¡Apuren vamos al Calvario…!" fueron las palabras que mis padres expresaban para asistir en las tardes de domingo a la feria de la miniatura, a los pies de la Iglesia de Socavón; mientras llegaban los diferentes conjuntos folklóricos de coloridos trajes de ensayo y sus sonoras bandas de música no faltaban los dulces de azúcar, algodones, apis y bellas miniaturas artesanales: el hecho tradicionalista aún continua y la palabra "Calvario" sigue siendo usada subjetivamente por el pueblo, sin saberse cabalmente su significado.
Algún escritor alguna vez teorizó que el "Calvario" representaría el acto de "someterse al sacrificio del Calvario que significa sufragar gastos y sobreponerse a sus propias flaquezas para bailar en su honor durante tres carnavales consecutivos, ya sea de Diablo, de Moreno, de llamero, etc."
Y si analizamos la palaba con el hecho; éste espacio tradicional, presenta un ambiguo, que no va con la festividad de las miniaturas que se desarrolla en su espacio; ni tampoco con la promesa espiritual de los danzarines a la Virgen y Patrona de los Mineros. Parece que el "tradicional calvario" amalgama ingeniosamente algo oculto en su mismo denominativo de "calvario" que los orureños fuimos olvidando a través de los siglos y que hoy, en este articulo se comprobara.
El "Calvario" de Tierra Santa, al nuevo mundo.-
Cuando Jesucristo predicó la nueva Ley de Dios en el mundo antiguo, desató la ira de los judíos conservadores, que ciegos de maldad, trataron de acabar el mandamiento de amor que se estaba difundiendo; se realizó un precipitado juicio y aquel sencillo hombre fue martirizado y luego crucificado en el "Calvario" ó "Gólgota", todos los evangelios del nuevo testamento, lo describen, en Juan 19:17 dice "Jesús, cargando sobre si la cruz de la ciudad para dirigirse al lugar llamado ‘del cráneo’ en hebreo ‘Gólgota’".
Así pues quedó para la historia aquel pedregoso monte a las afueras de Jerusalén donde Jesús fue crucificado. Y para la Fe, siglos después, el "Calvario" sería un sitio sagrado replicado por toda la Europa medieval, así, toda colina o cerro de importancia siempre era coronado por una Cruz, semejando a la de Jerusalén.; las guerras santas contra el Islam a partir del año 1200, fortalecerían la creencias en la Cruz y las procesiones a los Calvarios.
Habiéndose descubierto el nuevo mundo en 1492, España enraizó la creciente religión cristiana, suplantando irremediablemente cerros consagrados a deidades andinas junto a huacas prehispánicas, por el signo de la redención. Así pues cuando se fundó en 1606 la Villa de Oruro, sus cerros ya eran antiguos centros de místico culto nativo, la actual reverencia y de culto a ciertas formas pétreas como la víbora, el sapo o el cóndor es prueba de ello; en el caso del cerro "Pie de Gallo" por su fabulosa riqueza en oro y plata explotada ya desde los Incas, así como por su peculiar forma simétrica fueron suficientes circunstancias para ser un adoratorio en el que los nativos posiblemente adoraban una Huaca; lo cierto es que el cerro fue consagrado a Cristo, al fundarse en su cima un "Calvario" coronado por una Cruz de madera para ser guardiana de la Villa, y ser usada en masivas procesiones en ‘Semana Santa’.
EL "PIE DE GALLO" Y LAS RUINAS DEL CALVARIO
Actualmente el cerro "Pie de Gallo", no presenta ninguna estructura religiosa, pero las pruebas de campo nos demuestran que tenía 4 estructuras religiosas de importancia, de las que solo sobrevive a Iglesia misma del Socavón.
LA CRUZ DE MADERA
En la cima del cerro "Pie de Gallo", se encuentra los restos de una base de cimiento de forma circular de 30 cm de espesor (1 pie español), así como de 1.8 cm de diámetro (6 pies), la altura es irregular aproximadamente 30 cm., con piedra de cimiento y otra superior, utilizándose cal cocida como argamasa o mortero, de unión entre las piedras. En ésta estructura circular ubicada en la cima del cerro, estaba incrustada una cruz de madera, la que desapareció por acción del tiempo, pero que existió como se muestra en grabados y pinturas coloniales de nuestra Villa orureña.
CASA DE CERAS O VELAS
A casi dos metros al oeste del primer cimiento circular, existe los restos de una estructura rectangular de 30 cm., de espesor y de 6 metros de largo, por 3.80 metros de ancho, separados por un cimiento medio, que divide en dos partes iguales el largo total. No está muy clara la función de esta sección de dos divisiones, pero posiblemente fue la ‘casa de ceras o velas’, anexo a la cruz; idéntico al que existe aún en el Cerrato o en la ‘cabeza del lagarto’ en Cala-Cala. Algunos pasos más al Oeste, se presenta un interesante yacimiento de cerámica fragmentada, que comprueba irrefutablemente el acto religioso de la cima del antiguo yacimiento mineralógico de la Villa.
ESTACIONES
El año 2001 la institución "Jóvenes Progresistas de Oruro", mientras realizaba la plantación de arbolitos en el mencionado cerro, luego de una limpieza y recojo de latas y basura, producto del encendido de siglas en la cara este del cerro Pie de Gallo, se encontró una piedra labrada en forma de torre de Iglesia semi-enterrada, la misma estuvo expuesta en la Secretaría del Comité Cívico de Oruro por un año, finalmente la misma se halla en custodia de quien escribe estas líneas. Prueba que pone en evidencia la existencia de las 14 estaciones típicas de un calvario, que debió conectar la entonces pequeña Iglesia del Socavón, en dirección hacia la cima del cerro donde se hallan los mencionados cimientos del Calvario.
LA IGLESIA DEL SOCAVÓN
Para la Villa colonial de Oruro la pequeña iglesia del Socavón, era el inicio de las diversas procesiones y romerías que partían desde su amplia y polvorienta explanada, que desde el pie del cerro con mayores labores mineras, empezaba a subir sinuosamente pasando por 14 estaciones que representaban las pasiones de Jesucristo, hasta finalizar luego de una agotadora escalada hasta la misma cima donde se elevaba oraciones ante la cruz, y por encima de la Villa española. Así pues, la iglesia del Socavón siempre tuvo una directa relación con la cima del cerro "Pie de Gallo", por ser el primer calvario colonial de la Villa, lo que es necesario reponer por que la Historia así lo prueba.
PROCESIONES Y ROMERÍAS DE 1933
Por lo dicho líneas arriba, es comprobado que "Calvario", no fue inicialmente el denominativo para la feria de las miniaturas, que conocemos hoy por hoy; pues "Calvario" era la procesión religiosa que empezaba en la Iglesia del Socavón y terminaba en la cima del cerro rico de Oruro, cual fue el "Pie de Gallo". Incluso existieron otros cerros calvarios de Oruro, como el San Felipe del que tenemos pocas referencias.
Es seguro que el "Calvario" se inició desde la misma fundación de Oruro, hace más de 400 años y que continuo hasta pleno siglo XX, como indica una nota del Periódico "LA MAÑANA" de 2 de Marzo de 1933 en ocasión de semana santa, la misma dice textualmente: "Al atardecer del día sábado, copiosa muchedumbre, formada de las diversas clases sociales, se desgranaba por la ciudad, dándonos la impresión de algo trascendental e íntimo, que alternaba, en esas horas, con la marcha de la vida monótona, reflejando sobre esta sentimientos de una emoción que, al rememorar la vida en idénticos momentos de otros años, nos daba la nota inconfundible de un recogimiento espiritual, que suplantaba al regocijo profano de otras vísperas de carnaval. Sacerdotes y legos, religiosas y matronas, niños, jóvenes y mayores de edad y de fe, que forma uno solo de las masas y pueblos creyentes, terminaban el descenso desde los altos picos de ‘Pie de Gallo y San Felipe’ donde dejaban inhiestas una cruz que, cual bandera desplegada a los cuatro puntos cardinales de la tierra… ".
Este primer monumento religioso de procesiones, perduró hasta 1940, pero de esta y otras referencias se darán luces en próximas ediciones.
"¡Apuren vamos al Calvario…!" fueron las palabras que mis padres expresaban para asistir en las tardes de domingo a la feria de la miniatura, a los pies de la Iglesia de Socavón; mientras llegaban los diferentes conjuntos folklóricos de coloridos trajes de ensayo y sus sonoras bandas de música no faltaban los dulces de azúcar, algodones, apis y bellas miniaturas artesanales: el hecho tradicionalista aún continua y la palabra "Calvario" sigue siendo usada subjetivamente por el pueblo, sin saberse cabalmente su significado.
Algún escritor alguna vez teorizó que el "Calvario" representaría el acto de "someterse al sacrificio del Calvario que significa sufragar gastos y sobreponerse a sus propias flaquezas para bailar en su honor durante tres carnavales consecutivos, ya sea de Diablo, de Moreno, de llamero, etc."
Y si analizamos la palaba con el hecho; éste espacio tradicional, presenta un ambiguo, que no va con la festividad de las miniaturas que se desarrolla en su espacio; ni tampoco con la promesa espiritual de los danzarines a la Virgen y Patrona de los Mineros. Parece que el "tradicional calvario" amalgama ingeniosamente algo oculto en su mismo denominativo de "calvario" que los orureños fuimos olvidando a través de los siglos y que hoy, en este articulo se comprobara.
El "Calvario" de Tierra Santa, al nuevo mundo.-
Cuando Jesucristo predicó la nueva Ley de Dios en el mundo antiguo, desató la ira de los judíos conservadores, que ciegos de maldad, trataron de acabar el mandamiento de amor que se estaba difundiendo; se realizó un precipitado juicio y aquel sencillo hombre fue martirizado y luego crucificado en el "Calvario" ó "Gólgota", todos los evangelios del nuevo testamento, lo describen, en Juan 19:17 dice "Jesús, cargando sobre si la cruz de la ciudad para dirigirse al lugar llamado ‘del cráneo’ en hebreo ‘Gólgota’".
Así pues quedó para la historia aquel pedregoso monte a las afueras de Jerusalén donde Jesús fue crucificado. Y para la Fe, siglos después, el "Calvario" sería un sitio sagrado replicado por toda la Europa medieval, así, toda colina o cerro de importancia siempre era coronado por una Cruz, semejando a la de Jerusalén.; las guerras santas contra el Islam a partir del año 1200, fortalecerían la creencias en la Cruz y las procesiones a los Calvarios.
Habiéndose descubierto el nuevo mundo en 1492, España enraizó la creciente religión cristiana, suplantando irremediablemente cerros consagrados a deidades andinas junto a huacas prehispánicas, por el signo de la redención. Así pues cuando se fundó en 1606 la Villa de Oruro, sus cerros ya eran antiguos centros de místico culto nativo, la actual reverencia y de culto a ciertas formas pétreas como la víbora, el sapo o el cóndor es prueba de ello; en el caso del cerro "Pie de Gallo" por su fabulosa riqueza en oro y plata explotada ya desde los Incas, así como por su peculiar forma simétrica fueron suficientes circunstancias para ser un adoratorio en el que los nativos posiblemente adoraban una Huaca; lo cierto es que el cerro fue consagrado a Cristo, al fundarse en su cima un "Calvario" coronado por una Cruz de madera para ser guardiana de la Villa, y ser usada en masivas procesiones en ‘Semana Santa’.
EL "PIE DE GALLO" Y LAS RUINAS DEL CALVARIO
Actualmente el cerro "Pie de Gallo", no presenta ninguna estructura religiosa, pero las pruebas de campo nos demuestran que tenía 4 estructuras religiosas de importancia, de las que solo sobrevive a Iglesia misma del Socavón.
LA CRUZ DE MADERA
En la cima del cerro "Pie de Gallo", se encuentra los restos de una base de cimiento de forma circular de 30 cm de espesor (1 pie español), así como de 1.8 cm de diámetro (6 pies), la altura es irregular aproximadamente 30 cm., con piedra de cimiento y otra superior, utilizándose cal cocida como argamasa o mortero, de unión entre las piedras. En ésta estructura circular ubicada en la cima del cerro, estaba incrustada una cruz de madera, la que desapareció por acción del tiempo, pero que existió como se muestra en grabados y pinturas coloniales de nuestra Villa orureña.
CASA DE CERAS O VELAS
A casi dos metros al oeste del primer cimiento circular, existe los restos de una estructura rectangular de 30 cm., de espesor y de 6 metros de largo, por 3.80 metros de ancho, separados por un cimiento medio, que divide en dos partes iguales el largo total. No está muy clara la función de esta sección de dos divisiones, pero posiblemente fue la ‘casa de ceras o velas’, anexo a la cruz; idéntico al que existe aún en el Cerrato o en la ‘cabeza del lagarto’ en Cala-Cala. Algunos pasos más al Oeste, se presenta un interesante yacimiento de cerámica fragmentada, que comprueba irrefutablemente el acto religioso de la cima del antiguo yacimiento mineralógico de la Villa.
ESTACIONES
El año 2001 la institución "Jóvenes Progresistas de Oruro", mientras realizaba la plantación de arbolitos en el mencionado cerro, luego de una limpieza y recojo de latas y basura, producto del encendido de siglas en la cara este del cerro Pie de Gallo, se encontró una piedra labrada en forma de torre de Iglesia semi-enterrada, la misma estuvo expuesta en la Secretaría del Comité Cívico de Oruro por un año, finalmente la misma se halla en custodia de quien escribe estas líneas. Prueba que pone en evidencia la existencia de las 14 estaciones típicas de un calvario, que debió conectar la entonces pequeña Iglesia del Socavón, en dirección hacia la cima del cerro donde se hallan los mencionados cimientos del Calvario.
LA IGLESIA DEL SOCAVÓN
Para la Villa colonial de Oruro la pequeña iglesia del Socavón, era el inicio de las diversas procesiones y romerías que partían desde su amplia y polvorienta explanada, que desde el pie del cerro con mayores labores mineras, empezaba a subir sinuosamente pasando por 14 estaciones que representaban las pasiones de Jesucristo, hasta finalizar luego de una agotadora escalada hasta la misma cima donde se elevaba oraciones ante la cruz, y por encima de la Villa española. Así pues, la iglesia del Socavón siempre tuvo una directa relación con la cima del cerro "Pie de Gallo", por ser el primer calvario colonial de la Villa, lo que es necesario reponer por que la Historia así lo prueba.
PROCESIONES Y ROMERÍAS DE 1933
Por lo dicho líneas arriba, es comprobado que "Calvario", no fue inicialmente el denominativo para la feria de las miniaturas, que conocemos hoy por hoy; pues "Calvario" era la procesión religiosa que empezaba en la Iglesia del Socavón y terminaba en la cima del cerro rico de Oruro, cual fue el "Pie de Gallo". Incluso existieron otros cerros calvarios de Oruro, como el San Felipe del que tenemos pocas referencias.
Es seguro que el "Calvario" se inició desde la misma fundación de Oruro, hace más de 400 años y que continuo hasta pleno siglo XX, como indica una nota del Periódico "LA MAÑANA" de 2 de Marzo de 1933 en ocasión de semana santa, la misma dice textualmente: "Al atardecer del día sábado, copiosa muchedumbre, formada de las diversas clases sociales, se desgranaba por la ciudad, dándonos la impresión de algo trascendental e íntimo, que alternaba, en esas horas, con la marcha de la vida monótona, reflejando sobre esta sentimientos de una emoción que, al rememorar la vida en idénticos momentos de otros años, nos daba la nota inconfundible de un recogimiento espiritual, que suplantaba al regocijo profano de otras vísperas de carnaval. Sacerdotes y legos, religiosas y matronas, niños, jóvenes y mayores de edad y de fe, que forma uno solo de las masas y pueblos creyentes, terminaban el descenso desde los altos picos de ‘Pie de Gallo y San Felipe’ donde dejaban inhiestas una cruz que, cual bandera desplegada a los cuatro puntos cardinales de la tierra… ".
Este primer monumento religioso de procesiones, perduró hasta 1940, pero de esta y otras referencias se darán luces en próximas ediciones.
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Leyendas
domingo, 2 de octubre de 2011
Leyenda del quirquincho
En épocas, cuando las plagas atacaban a Oruro y la lucha del mal contra el bien, representando por la Virgen del Socavón, muchos quirquinchos habitaban en las riveras y faldas de los cerros "Pie de Gallo" y pampas arenales; eran animalitos tan tranquilos que vivían felices, ellos se dieron cuenta que iba pasar algo catastrófico a todos los invasores como la víbora, el sapo, el lagarto, y las hormigas.
Esta leyenda escrita por el profesor Zenón Mamani Pereira, indica que los quirquinchos sostuvieron un gran cabildo para decidir qué es lo que harían, el gran jefe conducía el cabildo y por unanimidad decidieron irse al lado del Oeste donde se oculta el sol, junto al Tata Sabaya y Sajama, una noche dejaron su habitad, tristes marcharon en busca de nuevos parajes para comenzar un nuevo destino, tenían que marchar sin darse la vuelta, así recomendó el gran jefe.
Justamente la noche del Sábado de Tentación se alistaron para marchar al occidente, se fueron en columna, el jefe de todos los quirquinchos para asegurarse que nadie se quedara, era el último, ya caminando lejos porque ellos eran seres un tanto lentos llegaron hasta el lugar que hoy es "Vito". El jefe era el mayor de todos por ende anciano sentía cansancio y decidió descansar un rato, y le dio un profundo sueño y les dijo a sus hermanos: "Me siento cansado y ya recorremos muy lejos" - se dio la vuelta para mirar su tierra querida a la que nunca más regresaría y continúo diciendo: "Ustedes sigan adelante yo me quedaré un rato a descansar y les alcanzo en un momento".
De esta manera se quedó justo en una planicie al centro de los cerros hoy detrás del río Chusaqeri (Puente Español). Por el cansancio, y profunda tristeza de su habitad y por la inseguridad a donde marchaban, pensativo se puso a dormir profundamente, en su sueño vivía feliz junto a su familia y toda su tribu en las faldas de los cerros, en pampas pajonales y en los arenales de Oruro.
Los demás quirquinchos seguían caminando sin descansar, sin jefe alguno cada uno por su lado iban rumbo al occidente cruzaron el río Chusaqeri aunque con mucha dificultad al amanecer llegaron a las pampas de Toledo alcanzando las partes secas por medio de totorales y lagunas.
Según la leyenda concebida por Zenón Mamani, algunos quirquinchos esperaron comiendo raíces y larvas del lugar, pero el gran jefe no aparecía, y no apareció nunca más, desesperados marcharon cada cual por su lado a donde podían, porque muchas amenazas sentían en los terrenos desconocidos, "por eso actualmente viven de manera diseminada en el sector del occidente orureño muy asustados cuando ven a las personas y otros animales extraños. Escarban rápidamente la arena y se ocultan bajo la tierra".
Esta narración detalla, que el gran jefe de los quirquinchos dormía profundo, y la lluvia era intensa porque aún se vivía el clima de carnavales , por tanto esa noche llovía sin cesar y el agua caía sobre la tierra de los quirquinchos, en los desbordes del río Desaguadero y la comunicación permanente de los lagos Titicaca y Poopó aumentaba más y más cuando, pero mientras el gran quirquincho aún dormía, el agua aumentaba más y más silenciosamente como un gran hilo desde el lago Titicaca llenaba el lago Uru Uru y como el brazo de un pulpo, envolvía con su manto líquido el cuerpo del quirquincho somnoliento hasta enredar, formando un gran lago alrededor del armadillo jefe; cuando despertó levantó el cuello pero el lodo del lago no le dejaba moverse y el caparazón chocó con la tierra y finalmente se ahogó de esta manera murió el gran jefe, hoy convertido en un cerro . Actualmente en la región occidental se mantiene la imagen pétrea en medio de un gran lago.
"Se cree que la Virgen del Socavón no quiso que se vayan los quirquinchos, porque eran seres tan bondadosos, tranquilos y no dañaban a nadie y representaban a los pobladores de los Urus, por eso su jefe se quedó convertido en un cerro". Afirma Mamani, autor de esta leyenda poco conocida.
Cuando vieron al gran quirquincho en medio del agua, los nativos del lugar se asombraron mucho quisieron salvarlo, pero ya estaba muerto desde ese momento con respeto y según la mitología andina cada Sábado de Tentación, una semana después del Carnaval, van a venerar con sus sahumerios pidiendo prosperidad, a esta otra deidad pétrea, sobre la cual Mamani se animó a narrar una leyenda.
Los originarios del Occidente saben muy bien del poder que tienen estos seres inermes y bondadosos que hoy simbolizan a todos los orureños, por eso no es extraño ver en cada vivienda de los que habitan en las fronteras un par de quirquinchos disecados bien adornados con flores, lana y serpentinas, con mixturas cargados de dólares y billete boliviano de alto corte. Cuando se les consulta a sus propietarios el motivo de su tenencia indican que trae mucha suerte sobre todo prosperidad porque como los quirquinchos que arañan y rasgan la tierra, así también llega la prosperidad de donde sea y el dinero se araña de todo lado para la casa, describe el autor de la leyenda.
Según la creencia popular, cuando hay prosperidad y suerte al quirquincho le crecen los pelos de gran tamaño como estarían vivos, pero cuando la suerte no acompaña comienza a depilarse y el caparazón aparece pelado.
En las festividades patronales no faltan los yatiris, que con quirquinchos vivos hacen sus "peticiones" haciendo arañar con sus uñas todo lo que uno pide, dice Mamani.
EXTINCIÓN
Este animalito, considerado ícono de los orureños, fue y es utilizado por miembros de dos morenadas que participan en el Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, para acompañar su paso, con el sonido de las matracas labradas en base al caparazón del animal.
Al ser considerada una especie andina en riesgo de extinción, miembros de entidades ambientalistas, desde hace varios años se pronunciaron contra el uso de este animal, como parte de los accesorios de los danzarines. A partir de dicho pronunciamiento se limitó el uso, pero la tradición familiar hizo que las matracas, pasen de generación en generación, como una especie de herencia para amenizar las presentaciones.
Esta leyenda escrita por el profesor Zenón Mamani Pereira, indica que los quirquinchos sostuvieron un gran cabildo para decidir qué es lo que harían, el gran jefe conducía el cabildo y por unanimidad decidieron irse al lado del Oeste donde se oculta el sol, junto al Tata Sabaya y Sajama, una noche dejaron su habitad, tristes marcharon en busca de nuevos parajes para comenzar un nuevo destino, tenían que marchar sin darse la vuelta, así recomendó el gran jefe.
Justamente la noche del Sábado de Tentación se alistaron para marchar al occidente, se fueron en columna, el jefe de todos los quirquinchos para asegurarse que nadie se quedara, era el último, ya caminando lejos porque ellos eran seres un tanto lentos llegaron hasta el lugar que hoy es "Vito". El jefe era el mayor de todos por ende anciano sentía cansancio y decidió descansar un rato, y le dio un profundo sueño y les dijo a sus hermanos: "Me siento cansado y ya recorremos muy lejos" - se dio la vuelta para mirar su tierra querida a la que nunca más regresaría y continúo diciendo: "Ustedes sigan adelante yo me quedaré un rato a descansar y les alcanzo en un momento".
De esta manera se quedó justo en una planicie al centro de los cerros hoy detrás del río Chusaqeri (Puente Español). Por el cansancio, y profunda tristeza de su habitad y por la inseguridad a donde marchaban, pensativo se puso a dormir profundamente, en su sueño vivía feliz junto a su familia y toda su tribu en las faldas de los cerros, en pampas pajonales y en los arenales de Oruro.
Los demás quirquinchos seguían caminando sin descansar, sin jefe alguno cada uno por su lado iban rumbo al occidente cruzaron el río Chusaqeri aunque con mucha dificultad al amanecer llegaron a las pampas de Toledo alcanzando las partes secas por medio de totorales y lagunas.
Según la leyenda concebida por Zenón Mamani, algunos quirquinchos esperaron comiendo raíces y larvas del lugar, pero el gran jefe no aparecía, y no apareció nunca más, desesperados marcharon cada cual por su lado a donde podían, porque muchas amenazas sentían en los terrenos desconocidos, "por eso actualmente viven de manera diseminada en el sector del occidente orureño muy asustados cuando ven a las personas y otros animales extraños. Escarban rápidamente la arena y se ocultan bajo la tierra".
Esta narración detalla, que el gran jefe de los quirquinchos dormía profundo, y la lluvia era intensa porque aún se vivía el clima de carnavales , por tanto esa noche llovía sin cesar y el agua caía sobre la tierra de los quirquinchos, en los desbordes del río Desaguadero y la comunicación permanente de los lagos Titicaca y Poopó aumentaba más y más cuando, pero mientras el gran quirquincho aún dormía, el agua aumentaba más y más silenciosamente como un gran hilo desde el lago Titicaca llenaba el lago Uru Uru y como el brazo de un pulpo, envolvía con su manto líquido el cuerpo del quirquincho somnoliento hasta enredar, formando un gran lago alrededor del armadillo jefe; cuando despertó levantó el cuello pero el lodo del lago no le dejaba moverse y el caparazón chocó con la tierra y finalmente se ahogó de esta manera murió el gran jefe, hoy convertido en un cerro . Actualmente en la región occidental se mantiene la imagen pétrea en medio de un gran lago.
"Se cree que la Virgen del Socavón no quiso que se vayan los quirquinchos, porque eran seres tan bondadosos, tranquilos y no dañaban a nadie y representaban a los pobladores de los Urus, por eso su jefe se quedó convertido en un cerro". Afirma Mamani, autor de esta leyenda poco conocida.
Cuando vieron al gran quirquincho en medio del agua, los nativos del lugar se asombraron mucho quisieron salvarlo, pero ya estaba muerto desde ese momento con respeto y según la mitología andina cada Sábado de Tentación, una semana después del Carnaval, van a venerar con sus sahumerios pidiendo prosperidad, a esta otra deidad pétrea, sobre la cual Mamani se animó a narrar una leyenda.
Los originarios del Occidente saben muy bien del poder que tienen estos seres inermes y bondadosos que hoy simbolizan a todos los orureños, por eso no es extraño ver en cada vivienda de los que habitan en las fronteras un par de quirquinchos disecados bien adornados con flores, lana y serpentinas, con mixturas cargados de dólares y billete boliviano de alto corte. Cuando se les consulta a sus propietarios el motivo de su tenencia indican que trae mucha suerte sobre todo prosperidad porque como los quirquinchos que arañan y rasgan la tierra, así también llega la prosperidad de donde sea y el dinero se araña de todo lado para la casa, describe el autor de la leyenda.
Según la creencia popular, cuando hay prosperidad y suerte al quirquincho le crecen los pelos de gran tamaño como estarían vivos, pero cuando la suerte no acompaña comienza a depilarse y el caparazón aparece pelado.
En las festividades patronales no faltan los yatiris, que con quirquinchos vivos hacen sus "peticiones" haciendo arañar con sus uñas todo lo que uno pide, dice Mamani.
EXTINCIÓN
Este animalito, considerado ícono de los orureños, fue y es utilizado por miembros de dos morenadas que participan en el Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, para acompañar su paso, con el sonido de las matracas labradas en base al caparazón del animal.
Al ser considerada una especie andina en riesgo de extinción, miembros de entidades ambientalistas, desde hace varios años se pronunciaron contra el uso de este animal, como parte de los accesorios de los danzarines. A partir de dicho pronunciamiento se limitó el uso, pero la tradición familiar hizo que las matracas, pasen de generación en generación, como una especie de herencia para amenizar las presentaciones.
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