domingo, 2 de noviembre de 2014

Serenata abrió los festejos de los 408 años de Oruro

Con la participación internacional del cantante argentino Leo Dan y la agrupación icono de la música folklórica boliviana Los Kjarkas, se celebró la llegada del 408 aniversario de la fundación de la Leal Villa de San Felipe de Austria, hoy Oruro, donde también participaron el grupo Doble Vía y los imitadores de Alejandra Guzmán y Leonardo Favio, en una serenata sin precedentes.

En una noche con el cielo nublado y una temperatura fría, miles de personas colmaron la Avenida Cívica "Sanjinés Vincenti" para comenzar la celebración de la fundación de Oruro, bajo la organización certera del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro (GAMO), iniciando la velada con el grupo orureño Doble Vía, quienes ofrecieron un buen preámbulo de una noche que para muchos sería inolvidable, al ritmo de morenadas, diabladas y otros ritmos característicos del Carnaval de Oruro.

Cuando las graderías ya estaban colmadas, fue el turno del imitador de Alejandra Guzmán, el potosino Jesús Chama, quien ya conoce al público orureño y pudo brindar parte de su talento, con canciones que fueron coreadas por los miles de seguidores de la cantante mexicana, a quien representó magistralmente.

El siguiente en subir al escenario fue el cruceño Alan Rupp, quien fue galardonado a nivel nacional por su magnífica imitación del fallecido Leonardo Favio; por primera vez en Oruro ofreció lo mejor de su repertorio, pero por el tiempo limitado se quedó con ganas de seguir obsequiando su talento que fue reconocido a través de los aplausos.

Ante la susceptibilidad y algunos malos rumores, por la presencia de imitadores en la serenata, el conductor del programa preparado por el Municipio, Adalid Vargas anunció ante el grito de cientos de personas al cantante de todos los tiempos, Leopoldo Dante Tévez, conocido artísticamente como Leo Dan, quien desde el principio mostró todo su carisma ante un público que cantó al son de todas sus melodías.

Al comienzo se presentó con algunas dificultades al respirar y al caminar, pero cuando fueron pasando los minutos el artista del romanticismo latinoamericano encontró el ritmo para brindar un buen espectáculo, logrando el cariño de los miles de orureños que presenciaron su actuación.

Justo a la media noche, la actuación de Leo Dan fue interrumpida por las autoridades, para que, como es costumbre de esta fecha, se entone el himno a Oruro, haciendo retumbar el lugar por miles de almas que cantaron a todo pulmón.

Este fue el preámbulo para ingresaran los integrantes del grupo icono de Bolivia, Los Kjarkas, quienes ofrecieron su mejor repertorio, haciendo suspirar, bailar y recordar buenos momentos con sus melodías que marcaron a varias generaciones.

Siempre se califica al público orureño como el mejor de Bolivia, porque si de música folklórica se trata son muy exigentes, esta vez los más grandes del país pagaron la factura, al interpretar la morenada paceña "Chacaltaya", aspecto que fue repudiado por el público con varios chiflidos, pero se reivindicaron al cantar la morenada "Oruro tierra de amor", a lo que el público respondió también con cariño y más aplausos, para luego continuar con el espectáculo.

Una velada inolvidable para muchos, que salieron satisfechos por el espectáculo preparado para esta gestión, con la visión de mejorar el año entrante.

Esculturas de chatarra narran la esencia del Carnaval

Oruro, la Capital del Folklore de Bolivia, reconocida así por su grandioso Carnaval declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, generó muchas obras de arte entre ellas las esculturas de chatarra que se encuentran en la jardinera de la avenida Tomás Barrón complementada con el Casco del Minero. Estas creaciones narran la esencia de esta actividad cultural.



CASCO

La estructura del Casco del Minero fue creada por un artista cochabambino, Fernando Crespo, trabajada en láminas de hojalata y metal que muestra imágenes de la Virgen del Socavón, una palliri que muele el metal con un combo, un minero empuja su carga extraída del socavón, la locomotora, reflejando pasajes de la historia del departamento de Oruro y de la Obra Maestra.

Además está rodeada por las cuatro plagas que según la leyenda una serpiente, un sapo, un lagarto y hormigas fueron enviadas por Huari, semidiós de la mitología del altiplano, para atacar a los apacibles urus, seguidores del Dios Inti (Sol) que se negaban a adorarle. Para salvar a los urus de las plagas, apareció una ñusta que petrificó a los tres primeros, mientras que los insectos se convirtieron en arena.



JARDINERAS

En las jardineras de la avenida Tomás Barrón, se observan nueve figuras, siete de diferentes especialidades de danza del Carnaval, y otras dos que representan la maldad o infierno.

Fernando Crespo fue el artista que construyó un diablo de algo más de dos metros que representa a los personajes salidos del infierno, además de las figuras del toba, el caporal y el pujllay, que forman parte de las danzas del Carnaval.

Finelez Llanque y Tito Yugar, junto con alumnos del Instituto Superior de Bellas Artes de la ciudad de Oruro y obreros construyeron la figura de un diablo, además del moreno.

En la siguiente cuadra, está la figura de un bailarín de suri sicuri, de más de cuatro metros, que es más alta por el sombrero de alambres que representa las plumas de aves.

El arquitecto Alfredo Gerónimo, quien fue director de Obras Públicas de la gestión del exalcalde, Edgar Bazán, detalló que las últimas figuras fueron colocadas el 2008 y que cada estructura tiene un peso de más de dos toneladas y demandó una inversión de 3.500 dólares.

Faro del Conchupata: Un orgullo orureño

El Faro del Conchupata es un lugar histórico que llena de orgullo a los orureños porque ahí es donde flameó por primera vez la tricolor boliviana el 7 de Noviembre de 1851, se encuentra ubicado en la cima de la colina conocida como Conchupata, entre las calles Presidente Montes, La Plata, Montesinos y Tupiza.

Mediante Ley Departamental 018 del 8 de Febrero de 2012 se declaró monumento histórico y arquitectónico del departamento de Oruro al Faro del Conchupata.

Este imponente monumento es un excelente punto de referencia, desde ese sector se tiene una vista magnífica para apreciar la ciudad y sus alrededores. El Faro recuerda la defensa de la ciudad de Oruro al gobierno de Manuel Isidoro Belzu, quien le daría su segundo título como "Primera ciudad salvadora de instituciones", en una plaqueta que se mantiene en su estructura.

Hacia el sector oeste, se encuentra el monumento a uno de los mejores artistas, cantautor del país conocido a nivel internacional, Raúl Shaw Boutier, más conocido en el ámbito artístico musical como Raúl Shaw Moreno.

Este conocido intérprete del bolero nació en la cuna de grandes personajes, Oruro el 30 de noviembre de 1923 y falleció en Buenos Aires Argentina el 13 de abril de 2003, a la edad de 79 años.

Precisamente en su lugar de nacimiento le fue develada una estatua absolutamente emblemática para la historia de los grandes personajes orureños.

Fue uno de los mejores cantores del país, su voz engalanaba con bello timbre a quienes gustaban de sus románticas canciones.

El mayor éxito de su carrera profesional fue a partir del año 1952 cuando uno de los tríos más afamados del mundo como fueron Los Panchos de México le invitan para que sea integrante del grupo. Los mexicanos quedaron encantados con su voz, entonces por más de 15 meses su maravillosa voz llegó a todos los escenarios de América junto a Los Panchos, llenando de orgullo a sus compatriotas.

Siguiendo con nuestro recorrido a uno de los sectores más hermosos de la ciudad, por su exuberante vegetación, encontramos un verdadero jardín con hermosa vegetación donde se congrega sobre todo la juventud para un sano esparcimiento, a pocos metros está el teatro al aire libre "Luís Mendizábal Santa Cruz", donde se destaca, en la parte exterior de su fachada, los escudos de los nueve departamentos en una total demostración de unidad a través de la cultura la hermandad constante que debe existir entre todos los bolivianos.

Avanzando unos cuantos metros hacia el sector Este, se obtiene una agradable vista del parque Avaroa, un lugar de mucha historia y tradición, ahí está erigido el busto a uno de los héroes más importantes del país que defendió nuestra soberanía en la Guerra del Pacífico (1879) siendo acribillado por los chilenos precisamente en el puente del Topáter en Calama. Esa representación también se puede apreciar en dicho parque, por ello para conmemorar a uno de los héroes de esta invasión de los chilenos, se decidió establecer una plaza que lleva su nombre: Eduardo Avaroa.

Esta obra fue construida a inicios del siglo pasado y está ubicada en las calles Presidente Montes, Tupiza y La Plata. Allí resalta el busto del héroe boliviano quien pronunció la frase célebre: "¿Rendirme yo? Que se rinda su abuela c…". Eduardo Avaroa Hidalgo, nació el 13 de octubre de 1838, en San Pedro de Atacama. Sus padres fueron Juan Avaroa y Benita Hidalgo. Se casó con Irene Rivero, madre de sus cinco hijos Amalia, Andrónico, Eugenio, Antonia y Eduardo.



Campus Mariano un lugar de historia y fe de los orureños

El Campus Mariano que se encuentra en la zona Oeste de la ciudad, sin duda es un espacio de mucha fe desde la aparición de la imagen de la Virgen de la Candelaria, en una oquedad del cerro Pie de Gallo.

En el santuario se observa hermosas esculturas y monumentos, incluida su portada de estilo barroco y que formaba parte de la Iglesia de la Compañía, construida por los padres jesuitas en el siglo XVII, luego pasó a ser la iglesia matriz de Oruro, tal como refiere la plaqueta ubicada en el frontis del Santuario.

Como parte del santuario se encuentra la torre, restaurada el 12 de noviembre de 2004, donde se encuentra una campana que repica en días festivos como el Día de la Candelaria, que se recuerda el 2 de febrero.

En la parte inferior de la torre se encuentra el busto del padre Fray Alfonso Massignani, quien falleció en el año 2000, y fue el principal impulsor de la refacción y ampliación de la infraestructura.

En el frontis del Santuario se halla la imagen de la Virgen del Socavón tallada en piedra, por debajo un mensaje en mármol pidiendo a la Virgen que derrame bendiciones a los orureños desde ese lugar.

En el interior del Santuario se aprecia la pintura de la Virgen del Socavón, que según cuenta la historia apareció en 1789, y que es la figura principal del Santuario a quien todos visitan y rezan por la devoción que tienen a la madre de Cristo y a la patrona de los folkloristas

En un muro en la parte posterior, fue pintado un mural pintado por el artista Alberto Medina en la que se representa el significado del Carnaval de Oruro.

En el exterior del Santuario aledaña al Centro Mariano una especie de lugar de descanso se aprecia el monumento de la Virgen, sosteniendo el cirio que representa a su hijo Jesús por ser la luz que guía el camino de la humanidad.

Otra de las representaciones de la imagen de la Virgen es una pintura en alto relieve que se

encuentra en el mismo lugar.

A pocos metros de este lugar se ubica la gruta donde se encuentra otra imagen de la Madre de Cristo, en la parte inferior se encuentra la cruz pintada de blanco como parte de una leyenda orureña.



HISTORIA

Como parte de la historia del lugar también se encuentra en el lugar el monumento al minero que representa el trabajo sacrificado de sector y la ardua faena de la palliri.

Más abajo se encuentra el monumento al soldado desconocido, una infraestructura en la que se encuentra la imagen de una mujer ayudando a un soldado en homenaje a los combatientes de la Guerra del Chaco.

En otro de los lugares también se conserva el monumento a la declaratoria que realizó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al Carnaval de Oruro como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, una obra que fue construida a solicitud de Triana Puma, devota de la Virgen del Socavón que falleció hace algunos años

sábado, 1 de noviembre de 2014

Parque de la Unión Nacional símbolo de la "Tierra boliviana"

El histórico Parque de la Unión Nacional se constituye en un símbolo que refleja la unión de los nueve departamentos de Bolivia, ya que después de la Guerra del Chaco, y durante el Congreso Nacional de Regiones, cada asistente trajo porciones de tierra proveniente de cada capital, simbolizando la unión de Bolivia.

Este espacio se ubica en la avenida 6 de Octubre, entre Aroma y Rodríguez. El hecho histórico nombrado líneas antes se volvió a desarrollar en la gestión 2012, oportunidad que Oruro fue sede de los III Juegos Deportivos Estudiantiles Plurinacionales "Presidente Evo", cuando se contó con la presencia de alrededor de seis mil deportistas.

De tal manera que el 21 de septiembre los estudiantes de las nueve delegaciones que participaron de los Juegos Estudiantiles Plurinacionales, cada uno identificado con vestimenta típica de su región, volvieron a depositar porciones de tierra en el glorioso Parque de la Unión Nacional, hecho que reafirmó la unidad de los bolivianos, pero en esta oportunidad a través del deporte.

Actualmente este espacio de recreación, sirve como escenario de concentración para desfiles e incluso para manifestaciones, de esta manera conservando esa identidad de unión, donde además los jóvenes y señoritas de los colegios aledaños a la zona, también se concentran para estudiar o simplemente para recrearse.

Dicha plaza se caracteriza además por sus jardines con árboles muy añejos, plantas de diferente colorido, y entre sus espacios de circulación las banquetas de madera que sirven para el descanso de los transeúntes o para aguardar las citas en pareja o amigos.

Pero sin duda, lo más llamativo del parque está en la parte central, donde se tiene la estructura del Escudo Nacional con todo el colorido, que para muchos es considerado un atractivo turístico, detrás de esta estructura se tiene una glorieta, que complementa la imagen paisajística del parque.

Plaza Litoral inmortaliza a Héroes del Pacífico

Los héroes del Pacífico, como Eduardo Avaroa, Ladislao Cabrera, Juancito Pinto, Ildefonso Murguía y Corneta Mamani, fueron inmortalizados en las esculturas que se colocaron en la plaza Litoral.

Este espacio que rememora pasajes históricos de la Guerra del Pacífico, está ubicado en la zona Noreste de la ciudad, y contiene una serie de obras de arte, que en conjunto componen todo un monumento al Litoral cautivo en Chile desde 1879.

Las esculturas creadas en el taller "Arte Colosal" del artista Edilberto Huaranca, narran el principio y fin de la Guerra del Pacífico, además de hacer un homenaje a los personajes de esa época que defendieron el territorio boliviano.

Las obras fueron realizadas por 10 artistas, usando fibra de vidrio como material principal para su creación. Los diseños fueron colocados dentro de la fuente que tiene forma circular, y que le da el marco que requiere, pues lo que se añora es precisamente el agua marina.

Huaranca explicó que se trata de una alegoría a la Guerra del Pacífico, y es precisamente que el monumento tiene que tener un carácter narrativo, cuenta una historia, y en este caso, se trata de las batallas de Calama y del Alto de la Alianza.

En una de las esculturas se destaca a Eduardo Avaroa y en el friso, a su aliado Ladislao Cabrera además de los bolivianos que en una posición dramática se ven forzados a ofrecer sus vidas por la defensa del puerto Topáter.

De la segunda batalla se destaca a los Colorados de Bolivia, en la imagen de un soldado, pero que tiene también una figura en alto relieve donde está el Ejército de los Colorados, al mando de Ildefonso Murguía, además de enfatizar las figuras de Juancito Pinto y "Corneta Mamani".

Es la primera plaza que tiene dos frisos, lo que no es muy conocido en Oruro, pero que se constituye en un elemento muy importante ya que puede resumir todo un acontecimiento.

La resina de fibra de vidrio, material con el que se realizaron las obras, es de última generación. La obra tiene el aspecto de estar tallada en madera, y fue creada en cinco meses con una inversión de 89.000 bolivianos.

Esta es una de las plazas relativamente nueva, de la ciudad que embellece la urbe, además de mostrarnos algunos pasajes importantes de la historia de Bolivia.

Oruro pionero en tener el servicio del ferrocarril

Oruro como en muchos emprendimientos fue el pionero en tener el servicio de ferrocarril a partir del 15 de mayo de 1892 cuando empezó a funcionar el servicio de transporte vía férrea en el tramo Uyuni-Oruro, como prolongación de este servicio del trecho que iniciaba desde Antofagasta.

Este servicio comenzó durante el gobierno del presidente Aniceto Arce, dicha construcción duró aproximadamente 20 años y su extensión era de 924 kilómetros, de los cuales 564 kilómetros correspondían al tramo desde la frontera entre Chile y Bolivia, para llegar a Oruro,

Actualmente el servicio es mínimo, pero continúa brindando la posibilidad a muchas personas de trasladarse de un lugar a otro, especialmente al occidente del país, para llegar a la Argentina, motivo por el que es utilizado en mayor cantidad por turistas que llegan de varios lugares para visitar y llegar al salar de Uyuni por este medio de transporte.

En los mejores tiempos del ferrocarril, sus pasillos siempre se encontraban llenos. Se veía transportar carga de toda especie en los furgones, especialmente abarrotes, ahora son dos o tres días que se puede observar este panorama, cuando los trenes salen hacia Uyuni.

Lejos están los días de las envejecidas bancas instaladas para que los pasajeros esperen la llegada del tren, ahora estas lucen renovadas por el mantenimiento que les brinda.

Es inevitable también ver la campana que antes de ahora era utilizada para llamar a los pasajeros y por ende avisarles que era hora de partir a su destino.

A la vez en el lugar observamos la misma infraestructura que los responsables de la Empresa Ferroviaria Andina S.A. supieron cuidar y mantener porque el lugar de espera de los pasajeros conocido como andén continúa tal como era hace muchos años.

La infraestructura es casi la misma y a pocos metros del ingreso se encuentra la gruta de la Virgen en un espacio que es visitado por los pasajeros y por los danzarines de la Diablada Ferroviaria.

Este lugar sin duda es uno de los que impactan a los visitantes, especialmente por sus características que a pesar de los años que transcurrió permanece como un patrimonio más de los orureños.